Brordame

Impresión manual de papel pintado:
del paño en blanco a la junta en la pared


Brordame reúne notas de taller sobre una técnica lenta: un paño de papel se prepara, se marca, se imprime golpe a golpe con tacos de madera tallada y se deja secar colgado antes de convertirse en un rollo. Aquí se explican las decisiones que sostienen ese proceso, desde el aparejo del soporte hasta el corte de las juntas sobre la pared.

Manos sujetando un taco de madera tallada mientras imprime un motivo floral repetido en tinta ocre sobre un paño extendido en la mesa de impresión.
Un golpe de taco deposita una repetición completa del motivo; el color queda en relieve y aún húmedo sobre el soporte.
01 · El soporte

Preparación del paño y aparejo antes del primer golpe

Casi todo lo que sale mal durante la impresión se decide antes de mojar el taco. Un papel mal aparejado absorbe el color de forma desigual, se ondula al recibir humedad y devuelve un dibujo que parece mal impreso cuando en realidad está mal preparado.

El soporte tradicional es un papel de gramaje medio, entre ciento veinte y ciento ochenta gramos, con una superficie ligeramente satinada y suficiente cuerpo para resistir la presión repetida del taco sin marcarse en exceso. Antes se trabajaba en paños cortos que se empalmaban al final; hoy es habitual imprimir tiradas continuas de varios metros sobre una mesa larga forrada de fieltro, que amortigua el golpe y evita que el relieve del tablero se transfiera al papel.

El aparejo, o imprimación de fondo, cumple dos funciones. Primero cierra parcialmente el poro del papel para que el color no se hunda y pierda intensidad. Segundo, unifica el tono: un fondo teñido con la misma cola que después llevará el color garantiza que todos los paños de una tirada partan del mismo punto. Se aplica con brocha ancha o rodillo largo, siempre en la misma dirección, y se deja secar por completo antes de continuar.

La tensión del paño sobre la mesa merece atención aparte. El papel se fija por los extremos con pesos o pinzas, nunca estirado a la fuerza: una tensión excesiva provoca que, al relajarse con la humedad del color, la repetición se acorte y el dibujo deje de casar con el paño contiguo.

  • Aclimatar el papel en el mismo espacio donde se imprimirá, al menos un día antes.
  • Comprobar que el fieltro de la mesa está limpio y sin restos secos de color.
  • Aparejar siempre en una sola dirección y dejar secar sin forzar con calor.
  • Marcar el derecho del paño en el margen, porque tras el aparejo las dos caras se parecen mucho.
  • Reservar un tramo de paño sobrante al principio y al final para las pruebas de color.
02 · Rapport

El rapport y el cálculo de la repetición del dibujo

El rapport es la distancia a la que el motivo vuelve a empezar. Determina el tamaño del taco, el ritmo del trabajo sobre la mesa y, más adelante, cuánto papel se pierde al casar dos tiras en la pared.

En la repetición recta, el motivo se repite a la misma altura en las dos tiras contiguas: basta con alinear los bordes para que el dibujo continúe. En la repetición a media caída, cada tira se desplaza verticalmente la mitad del rapport, lo que rompe las alineaciones horizontales y disimula mejor las juntas, a cambio de un cálculo algo más incómodo y de un desperdicio mayor al cortar.

El rapport horizontal suele coincidir con el ancho útil del taco, y el vertical con su altura o con un múltiplo exacto de ella. Cuando el motivo es diagonal, conviene comprobar sobre papel cuadriculado que el desplazamiento elegido cierra el dibujo en los cuatro sentidos antes de tallar nada: una diagonal que no cierra obliga a rehacer el taco entero.

Para estimar el material necesario en una superficie concreta, se calcula cuántas repeticiones completas caben en la altura de la pared, se redondea siempre hacia arriba y se suma el desplazamiento de media caída si el dibujo lo exige. Un margen del diez por ciento sobre el total es una previsión razonable para recortes, pruebas y algún paño defectuoso.

Repetición recta
El motivo coincide a la misma altura en tiras contiguas; el corte es más económico.
Media caída
Desplazamiento vertical de medio rapport; disimula la junta y aumenta el recorte.
Rapport horizontal
Normalmente el ancho útil del taco, descontadas las marcas de canto.
Rapport vertical
Altura del motivo o un múltiplo exacto de ella dentro del paño.
03 · Herramientas

Tacos de madera tallada y plantillas recortadas

El taco es un bloque de madera dura y estable —peral, boj o tilo bien curado— en cuya cara se talla el motivo en relieve. La parte que sobresale recibe el color y lo deposita; el resto queda rebajado y no toca el papel. En los tacos grandes se añaden al dorso listones cruzados para evitar el alabeo, y en el canto se practican dos pequeñas marcas que servirán después para el registro.

Un motivo de varios colores no se talla en un solo bloque. Cada color exige su propio taco, tallado a partir del mismo dibujo maestro, de modo que todos compartan exactamente las mismas medidas y las mismas marcas de canto. Esa disciplina es lo que permite superponer capas sin que el dibujo se desencaje.

Las plantillas recortadas resuelven otros problemas. Son láminas rígidas —cartón encerado, acetato o chapa fina— con el motivo calado, a través del cual se aplica el color con brocha corta o muñequilla. Cubren superficies amplias con menos esfuerzo que el taco, admiten degradados suaves dentro de una misma forma y se rehacen en minutos, pero dejan un borde algo más blando y obligan a resolver los puentes que sostienen las partes interiores del calado.

Cuándo conviene cada herramienta

Como criterio práctico: el taco se impone cuando el motivo tiene línea fina, contorno nítido y mucha repetición; la plantilla resulta más razonable en manchas amplias, fondos texturados y series cortas en las que tallar madera no compensa. Nada impide combinarlos en el mismo paño, siempre que el registro se apoye en las mismas marcas.

  • Guardar los tacos apoyados de canto, nunca sobre la cara tallada.
  • Limpiar el relieve con cepillo blando y agua templada antes de que el color seque.
  • Numerar cada taco según su orden de impresión dentro del juego.
  • Revisar el filo del calado de las plantillas después de cada jornada larga.
  • Conservar el dibujo maestro en papel, para poder rehacer una pieza perdida.
04 · Color

Colores a la cola y al temple: preparación y comportamiento

El papel pintado impreso a mano trabaja con colores opacos y mates, ligados con materia orgánica. No son pinturas que formen película plástica, sino mezclas que se asientan sobre el aparejo y conservan el grano del papel.

La preparación parte de un pigmento en polvo disperso en agua hasta obtener una pasta sin grumos. A esa pasta se le añade el aglutinante: cola animal templada al baño maría en los colores a la cola, o una emulsión con yema de huevo y aceite en los temples. La proporción decide casi todo. Con poca cola, el color pulveriza al frotarlo una vez seco; con demasiada, forma una película brillante que agrieta y se despega en los dobleces del rollo.

La prueba habitual es sencilla: se pinta una mancha en un recorte del mismo papel aparejado, se deja secar por completo y se frota con el dedo y se dobla el recorte sobre sí mismo. Si mancha, falta aglutinante. Si el pliegue deja una línea blanca o se levanta una escama, sobra.

Conviene recordar que estos colores secan más claros de lo que aparentan en el cubo, y que la cola animal se espesa al enfriarse. Mantenerla templada durante toda la sesión evita que los últimos golpes de una tirada carguen más materia que los primeros. Todo el color de un mismo elemento debe prepararse en una sola mezcla: repetir un tono a mitad de trabajo casi nunca sale idéntico.

  1. Dispersar el pigmento en agua fría y dejar reposar hasta que no queden grumos.
  2. Templar el aglutinante por separado, sin llevarlo nunca a ebullición.
  3. Unir ambas partes en caliente y colar la mezcla por una malla fina.
  4. Probar sobre un recorte aparejado y comprobar frote y pliegue en seco.
  5. Ajustar la consistencia con agua templada, no con más pigmento.
  6. Preparar de una vez toda la cantidad prevista para la tirada completa.
05 · Capas

Impresión por capas, del tono claro al oscuro

Vista al ras de una mesa larga de impresión con el paño extendido y una franja de motivo ya impresa a lo largo del borde.
La mesa vista a la altura del paño: el avance se controla tramo a tramo, con el color todavía fresco en la franja recién impresa.

El orden de las capas no es una convención estética, sino una consecuencia de trabajar con colores opacos. El tono más claro se imprime primero y ocupa la mayor superficie; los oscuros llegan después y corrigen, sin dejarse invadir, el borde de lo anterior. Invertir ese orden obliga a una opacidad que estos colores no siempre tienen.

Entre capa y capa hay que esperar. No basta con que el color esté seco al tacto en la superficie: la cola necesita asentarse, y un taco apoyado sobre una capa todavía tierna arrastra materia y deja el relieve sucio. En una jornada normal esto significa imprimir un color en toda la tirada, dejarla secar colgada y retomar el siguiente al día siguiente.

Cada capa se imprime siempre en el mismo sentido de avance, de un extremo del paño al otro, y con una presión constante. Cargar el taco en la almohadilla de color un número fijo de veces, golpear con el puño o con el mazo la misma cantidad de golpes y no detenerse a mitad de una repetición son gestos que mantienen el aspecto uniforme de la tirada.

06 · Registro

Registro por marcas y desviación admisible

Registrar es conseguir que cada golpe caiga donde debe. El sistema clásico no necesita más que dos pequeñas señales talladas en el canto del taco: al imprimir, esas señales dejan dos puntos diminutos en el papel, y el golpe siguiente se coloca haciendo coincidir sus propias marcas con las anteriores. Como todos los tacos de un juego comparten posición de marcas, las capas sucesivas encuentran la misma referencia.

Sobre la mesa se añaden, además, una línea de guía longitudinal y topes fijos en los cantos, que impiden que el paño se desplace lateralmente durante la jornada. Una escuadra apoyada en el canto de la mesa ayuda a verificar cada pocos golpes que el motivo no ha empezado a inclinarse.

La precisión absoluta no existe en esta técnica, ni se busca. Una desviación de alrededor de medio milímetro entre capas resulta invisible a la distancia normal de lectura de una pared y forma parte del carácter del papel impreso a mano. A partir de aproximadamente un milímetro empieza a percibirse como un halo de color junto al contorno; por encima de eso, el dibujo se lee sencillamente desencajado y lo razonable es descartar el tramo.

Señales de que el registro se está perdiendo

  • Aparece un filo claro y constante en el mismo lado de todos los motivos.
  • La distancia entre repeticiones crece de forma acumulativa a lo largo del paño.
  • Las marcas de canto dejan un rastro doble en lugar de un punto limpio.
  • El motivo se inclina respecto a la línea de guía, aunque cada golpe parezca correcto.
07 · Secado

Secado al aire de los paños impresos

El secado es una fase activa del trabajo, no una pausa. Determina la firmeza del color, la planitud del paño y la posibilidad de imprimir la capa siguiente sin estropear la anterior.

Los paños se cuelgan de listones o cuerdas tensadas, sujetos con pinzas por el margen y separados entre sí lo suficiente para que el aire circule por ambas caras. La sala debe estar ventilada pero sin corriente directa: un flujo fuerte y localizado seca antes una zona que otra y deja el paño ondulado. El calor seco tampoco ayuda, porque contrae la cola más deprisa que el papel y provoca cuarteados finos en las capas gruesas.

En condiciones de taller templado y humedad moderada, una capa suele estar manipulable en pocas horas y lista para recibir la siguiente al cabo de un día. Antes de continuar conviene comprobar el reverso del paño: si la humedad ha traspasado, el papel aún está trabajando y no admite presión.

Un paño bien seco vuelve casi por completo a su planitud original. Si conserva ondas en los bordes, casi siempre significa que el aparejo fue desigual o que el color se aplicó con demasiada agua, y ese paño dará problemas al casar en la pared.

08 · Rollos

Enrollado, etiquetado y conservación de los rollos

Una vez seco, el paño se enrolla con la cara impresa hacia fuera. Puede parecer contraintuitivo, pero así las capas de color quedan en la parte convexa del rollo y trabajan a tracción suave en lugar de comprimirse unas contra otras, que es lo que agrieta los temples más cargados. El alma del rollo debe ser gruesa: un tubo de cartón de diámetro generoso evita el pliegue permanente del primer metro.

Cada rollo se etiqueta antes de guardarlo. La etiqueta sirve para que, meses después, sea posible reconstruir lo que se hizo sin depender de la memoria. Anotar el orden de colores y la fecha permite además interpretar cualquier diferencia de tono entre rollos de tiradas distintas.

  • Nombre del dibujo y número de la tirada.
  • Medidas del rapport, vertical y horizontal, y tipo de repetición.
  • Orden de los colores y número de capas impresas.
  • Longitud útil del rollo y metros reservados para pruebas.
  • Fecha de impresión y fecha en que se dio por terminado el secado.

La conservación pide condiciones estables más que perfectas: los rollos se almacenan en horizontal sobre estanterías, sin apilar peso encima, lejos de la luz directa y de paredes exteriores húmedas. Una funda de papel neutro los protege del polvo sin encerrar humedad, cosa que sí ocurre con el plástico. Antes de colocar un papel guardado mucho tiempo, conviene desenrollarlo y dejarlo reposar extendido unas horas en la habitación donde se va a instalar.

09 · Colocación

Colocación en la pared y corte de las juntas

Un papel impreso a mano es más sensible al agua y al frote que uno industrial. La colocación se plantea, por tanto, con menos encolado directo sobre el papel, menos presión con espátula y más cuidado con los bordes.

La pared debe estar seca, lisa y sellada; un fondo absorbente y desigual roba adhesivo por zonas y deja burbujas que después no se corrigen. La primera tira se alinea con una vertical trazada a plomada, no con la esquina de la habitación, que casi nunca está vertical. A partir de ahí cada tira se casa con la anterior desplazando el papel en seco hasta que el dibujo continúa.

El adhesivo tradicional es un engrudo de almidón de espesor medio. En papeles delicados se prefiere encolar la pared y no el reverso del papel, para que el soporte no se dilate y después encoja al secar, que es la causa más habitual de que las juntas se abran. El sobrante se retira con una esponja apenas húmeda y sin arrastrar nunca sobre la superficie impresa.

Junta a tope y corte doble

Las tiras se colocan a tope, con los cantos juntos y sin solaparlas, porque un solape resulta muy visible en un papel opaco. Cuando la línea de corte industrial no ofrece garantías, se recurre al corte doble: se solapan ligeramente dos tiras todavía frescas, se corta con cuchilla nueva a través de ambas apoyando en una regla, se retiran las dos tiras sobrantes y se asienta la junta. Exige protección bajo el corte para no herir el yeso, y una hoja bien afilada, porque una cuchilla desgastada desgarra el papel húmedo.

  • Trazar la vertical a plomada antes de colocar la primera tira.
  • Cortar cada tira con el desplazamiento de rapport ya calculado y numerarla por orden.
  • Dejar reposar el papel encolado el tiempo que indique el engrudo, siempre igual en todas las tiras.
  • Asentar con brocha blanda desde el centro hacia los cantos, sin espátula rígida.
  • Revisar las juntas mientras el adhesivo sigue abierto, cuando todavía admiten un ajuste.
10 · Contenido

Qué se publica en Brordame

Brordame es un cuaderno abierto dedicado a una sola materia: la impresión manual de papel pintado. Los textos se escriben para quien quiere entender el porqué de cada paso, no solo la secuencia. Por eso se detienen en los materiales, en las proporciones y en los errores frecuentes, y evitan las recetas cerradas que no explican nada.

El material publicado se organiza en bloques temáticos que se corresponden con las secciones de esta página: preparación del soporte, cálculo del rapport, herramientas de impresión, preparación del color, orden de las capas, registro, secado, conservación de los rollos y colocación en pared. Cada bloque se revisa cuando hay algo que matizar o corregir.

El sitio no vende materiales ni papeles, no ofrece servicios y no publica contenido comercial de terceros. Es un proyecto informativo y editorial, y todo lo que se explica aquí se describe tal como se practica en talleres de impresión manual.

11 · Contacto

Cómo escribir al proyecto

Si detectas un error, echas en falta una explicación o quieres proponer un tema relacionado con la impresión manual de papel pintado, puedes escribir por correo electrónico. No hay formularios ni registro: basta un mensaje.

Brordame
[email protected]

Las respuestas dependen del tiempo disponible, de modo que pueden tardar. Las consultas concretas y bien planteadas sobre alguno de los temas tratados son las que resultan más útiles para el cuaderno.